Promoción de la salud en el trabajo


El Programa europeo de promoción de la salud en los centros de trabajo, liderado por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, tiene por objetivos mejorar la organización y las condiciones de trabajo, promover la participación activa y fomentar el desarrollo individual.

El ISSGA, adhiriéndose a este programa, pretende propiciar que empresas gallegas trabajen en este entorno más allá de sus obligaciones en materia de prevención de riesgos laborales.

La puesta en marcha del proyecto “Empresas Seguras, Saludables y Sostenibles” responde al interés del INSHT de reconocer el trabajo de las empresas en el ámbito de la mejora de la salud y bienestar de sus trabajadores, así como promover la cultura de la salud, y el intercambio de experiencias empresariales.

Ser una empresa segura, saludable y sostenible significa, además del cumplimiento legal en prevención de riesgos laborales:

- Gestionar la salud de los trabajadores desde un enfoque integral e integrado.

- Considerar la salud en todas las políticas de la empresa.

Cualquier empresa u organización, con independencia de su tamaño, titularidad o sector, puede solicitar su adhesión y manifestar su compromiso con la Declaración de Luxemburgo y, si lo desea y cumple con los criterios de calidad elaborados por la ENWHP, pedir su reconocimiento y acreditación como empresa Segura, Saludable y Sostenible.

El ISSGA celebraó el 25 de abril en su centro de A Coruña una jornada técnica en la que dió a conocer todos estos aspectos que ayuden a diseñar empresas seguras y saludables. En el enlace que figura al final de esta página tiene más información sobre esta actividad formativa.

 

Fundamentos

La salud es el resultado de la interacción de una serie de factores ligados a la biología humana, a los hábitos de vida, a las creencias y actitudes de las personas, a los entornos laboral y extralaboral, a los servicios de salud y a una serie de factores transversales como el desarrollo económico, tecnológico, cultural y demográfico.

El modelo para una buena gestión de la salud en el trabajo se encuentra en la combinación dinámica, simultánea y complementaria de dos formas de actuación: la reducción de los factores de riesgo y el desarrollo del bienestar físico, mental y social.

Esto supone la protección y la promoción de la salud de los trabajadores y trabajadoras de la empresa a través del esfuerzo común de empresarios (mediante la creación de entornos seguros y saludables) y de los trabajadores (cuidando de su propio bienestar), con la participación y compromiso de todos ellos.

Basada en la definición de promoción de la salud aparecida en la carta de Ottawa (OMS, Ginebra, 1986), la Red Europea de Promoción de la Salud en el Trabajo (ENWHP) consensuó en el año 1997 la siguiente definición:

La promoción de la salud en el trabajo es aunar los esfuerzos de los empresarios, los trabajadores y la sociedad para mejorar la salud y el bienestar de las personas en el lugar de trabajo. Esto se puede conseguir combinando actividades dirigidas a:

    1. Mejorar la organización y las condiciones de trabajo.

    2. Promover la participación activa.

    3. Fomentar el desarrollo individual.

 El proyecto de promoción de la salud en el trabajo desarrollado por el INSHT en colaboración con la ENWHP tiene como principales objetivos:

 

Objetivos inmediatos:

·          Fomentar el trabajo en red y el intercambio de ideas y experiencias.

·          Mejorar la comprensión del concepto de promoción de la salud en el trabajo.

·          Mejorar el conocimiento, las habilidades y la confianza en el desarrollo de intervenciones de Promoción de la salud en el trabajo

 

Objetivos a corto plazo:

·          Mejorar la colaboración y el partenariado en promoción de la salud en el trabajo.

·          Mejorar la capacidad de las empresas en la planificación, ejecución y evaluación de iniciativas de promoción de la salud en el trabajo.

·          Lograr el apoyo de organizaciones e intermediarios en la difusión de la promoción de la salud en el trabajo.

·          Aumentar el número de intermediarios que participan y fomentan intervenciones de promoción de la salud en el trabajo.

 

Objetivos a largo plazo:

·          Mejorar la calidad y la efectividad de la planificación y desarrollo de intervenciones de promoción de la salud en el trabajo en España.

·          Aumentar el número de trabajadores españoles expuestos a iniciativas de promoción de la salud en el trabajo.

 

 Las características de una buena gestión de la salud en el trabajo se pueden resumir en:

·          Un diseño sistemático de programas que mejoren la salud del trabajador y de la organización.

·          La creación de una cultura de la salud que satisfaga las necesidades tanto de la empresa como del trabajador.

·          Una gestión de la salud que se integre en el plan estratégico de la empresa porque es bueno para la salud del trabajador y para la productividad, eficiencia y competitividad de la empresa.

·          Una metodología que ayude a las personas a conseguir una salud óptima (emocional, física, social, espiritual e intelectual).

·          Una metodología que utilice diversas estrategias para mejorar el conocimiento que sobre la salud tienen los trabajadores y demás actores relevantes y para poner a su disposición un entorno de trabajo que proteja la salud de las personas y que apoye y refuerce las elecciones saludables.

 

Los principales elementos de este procedimiento son:

·          Unas condiciones de trabajo mejoradas, en busca de la calidad y la sostenibilidad del trabajo, donde la salud y la seguridad de los trabajadores está asegurada y en las que se cumplen y sobrepasan los requerimientos legales de la normativa vigente.

·          Unos hábitos de vida saludables considerando en las intervenciones cómo puede el entorno de trabajo facilitar y apoyar hábitos, comportamientos y habilidades para lidiar con la vida de forma saludable.

·          Un entorno facilitador en el que la cultura de la organización refuerza y defiende unos valores éticos que aseguran un trato respetuoso y justo de los trabajadores.

 

Estrategias

Son varias las estrategias que podemos utilizar para cumplir nuestros objetivos. Estrategias que deben traducirse en acciones y cuyo uso combinado va a generar los resultados deseados. Según la carta de Ottawa, las estrategias principales a considerar en los programas de PST son:

·         Sensibilización, información: informar de que hay un riesgo X.

·         Formación, habilidades: formar sobre cómo hacer frente al riesgo X.

·         Creación de entornos promotores de salud: creación de unas condiciones de trabajo que permiten hacer frente a un riesgo X con facilidad.

·         Desarrollo de una política empresarial: puesta en marcha de políticas que reduzcan el riesgo X o que faciliten el control por parte de los trabajadores.

 

Escenarios

Durante muchos años, se ha priorizado la salud individual. En cambio, nuestras vidas se desarrollan en nuestra comunidad, en el lugar donde trabajamos, en las escuelas y en los lugares en los que disfrutamos de nuestro tiempo de ocio, por lo que es hacia estos contextos que deben dirigirse también las acciones para proteger y mejorar nuestra salud y la de quienes nos rodean.

 

El lugar de trabajo se considera como un importante escenario para la actividad de promoción de la salud por las siguientes razones:

·         Las estructuras para promover la salud y la seguridad ya existen, y pueden utilizarse fácilmente para presentar las actividades dirigidas a esta finalidad.

·         El lugar de trabajo ofrece un potencial enorme para llegar a un gran número de personas y dar información y asistencia para mejorar su salud y bienestar. Además, algunas de estas personas están en grupos de riesgo que, de lo contrario, serían de difícil acceso.

·         La promoción de la salud en el trabajo es un interés común de los empresarios y los empleados.

·         El reconocimiento, por parte de organizaciones avanzadas, de que la gestión de su capital humano es tanto o más importante que la gestión de sus recursos financieros. La salud de los trabajadores y su aptitud para el trabajo están estrechamente vinculadas, y son factores clave para una mayor eficacia, competitividad y productividad.

 

Hay que considerar también que existen diferentes tipos de organizaciones, por lo que deberán incorporarse ajustes específicos en función de si son:

·         Grandes organizaciones.

·         Pequeñas y medianas empresas (PYMES).

·         Administraciones públicas.

·         Centros de salud (Ej., hospitales).

·         Centros de educación (Ej., escuelas).

·         Otros.

 

Finalmente, algunas organizaciones deben considerarse como potenciadoras del impacto de la PST a ámbito regional o nacional en cualquier tipo de empresa. Es el caso de:

·         Organizaciones empresariales y sectoriales.

·         Sindicatos.

·         Cámaras de comercio.

·         Mutuas de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales.

·         Servicios de prevención de riesgos laborales.

 

La promoción de la salud en el trabajo en la práctica

Los estudios realizados en diferentes países, tanto en Europa como en Estados Unidos, Australia y Canadá, demuestran que los programas de promoción de la salud en el trabajo reducen los costes directos asociados a la asistencia sanitaria, pero también al absentismo por enfermedad, a la rotación de personal y a la siniestralidad laboral. Esta evidencia, cada vez más sólida, no debería ser pasada por alto por las empresas, sobre todo si quieren ser sostenibles y competitivas.

La mejora de la salud de los trabajadores no tiene por qué ser gravosa para los empresarios y los beneficios son múltiples tanto para las empresas como para los trabajadores.

La promoción de la salud en el trabajo:

·         Ayudará a la empresa a conseguir sus objetivos.

·         Mejorará la salud y el bienestar de los trabajadores.

·         Conseguirá unas condiciones de trabajo más seguras y saludables.

 

En la puesta en marcha y ejecución de un programa de promoción de la salud en el trabajo (PST) es imprescindible la participación de todos, tal y como se apunta en la Declaración de Luxemburgo. Esto requiere el compromiso de trabajadores y de sus representantes, de la Dirección y de los mandos intermedios.

Hasta la fecha, y como resultado de la participación del INSHT en las iniciativas conjuntas de la Red Europea de Promoción de la Salud en el Trabajo (ENWHP), 21 empresas españolas han sido reconocidas como modelos de buenas prácticas en promoción de la salud en el trabajo.